dissabte, 25 de gener de 2014

El procés d'envelliment / El proceso de envejecimiento, Christiane Pelmas




Fa uns mesos vaig llegir un article sobre l'envelliment que em va semblar molt encertat. Era a la web The Re-Wilding de Christiane Pelmas, una dona de Colorado (USA).
Em va agradar tant que vaig demanar a la meva amiga i mestra Gaby que me'l traduís. Ara m'he posat en contacte amb l'autora per oferir-li la traducció al castellà del seu article i demanar-li permís per publicar-lo en aquest bloc.
Christiane m'ha fet saber que se sentia honorada pel fet de que un article seu es traduís i també s'ha mostrat sorpresa perquè en aquests temps de “talla, enganxa i copia” li demanés el seu consentiment per a la publicació. El permís ha estat concedit per publicar on em sembli sempre i quan hi consti el seu nom i l'enllaç a la seva pàgina web.

Jo us demano que si en feu difusió mantingueu aquest compromís. Perquè respectar l@s autor@s no és (només) una qüestió de legalitat i propietat intel·lectual. És evident que els mitjans tècnics permeten copiar i difondre informació com mai abans havia estat possible, però la qüestió és:
  • Som deprededor@s o tenim cura de la vida?
  • Honorem la concepció, la gestació i el part (d'un nadó, d'una idea, d'una obra) o només ens interessa elproducte?

Malauradament en els darrers mesos, les limitacions que el govern vol imposar al dret de l'avortament són un clar exemple de l'actitud, reiteradament ofensiva i depredadora, del patriarcat envers les dones. Quan difonem un text, un dibuix, etc. sense citar la font privilegiem “la criatura” i menystenim “la mare”. Sense adonar-nos-en, fem exactament el mateix que el patriarcat ha fet amb nosaltres durant segles.

I així anem fent camí cap a les àvies sàvies que un dia serem.....

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Hace unos meses leí un artículo sobre el envejecimiento que me pareció muy acertado. Estaba en el web The Re-Wilding de Christiane Pelmas, una mujer de Colorado (USA).
Me gustó tanto que le pedí a mi amiga y maestra Gaby que lo tradujera y ahora, pasados  unos meses, me he puesto en contacto con la autora para ofrecerle la traducción al
castellano de su artículo y pedir su consentimiento para publicarlo en este blog.
Christiane me ha dicho que considera un honor la traducción de su artículo y se ha mostrado sorprendida de que en estos tiempos de “corta, pega y copia” le pidiera su consentimiento para publicar. Me ha concedido el permiso para difundir su artículo en el lugar y la forma que considere oportunos, siempre y cuando el texto vaya acompañado de su nombre y el enlace de su pàgina web.

Os pido que si difundís este escrito mantengáis este compromiso. Porque respetar a l@s autor@s no es (solo) una cuestión de legalidad y propiedad intelectual. Resulta evidente que los medios técnicos permiten copiar y difundir información como nunca antes había sido posible, pero la cuestión es:
  • ¿Somos depredador@s o cuidamos la vida?
  • ¿Honramos la concepción, la gestación, el parto (de un bebé, de una idea, de una obra) o solo nos interesa el producto?

Desgraciadamente en los últimos meses, las limitaciones al derecho al aborto que quiere imponer el gobierno son un claro ejemplo de la actitud, reiteradamente ofensiva y depredadora, del patriarcado hacia las mujeres. Cuando difundimos un texto, un dibujo, etc., sin citar las fuentes privilegiamos “la criatura” y menospreciamos “la madre”. Sin darnos cuenta, actuamos exactamente igual que el patriarcado con las mujeres durante siglos.

Y así nos encaminamos hacia las abuelas sabias que un día seremos....

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EL PROCESO DEL ENVEJECIMIENTO


Estoy envejeciendo. Evidentemente esto es así para todos, pero a mí me ha llegado como una visita pegajosa y me siento como su ambivalente anfitriona. Durante un tiempo, mientras andaba entre los treinta y los cuarenta y tantos, me sentía como si en realidad estuviese rejuveneciendo. Cada año me aportaba un sentido de juventud y descubrimiento, haciéndome sentir como un ser inocente que experimentaba con las aguas profundas después de pasar décadas jugando solo en el borde.Y entonces sucedió, como si algo se alzara dejando en evidencia la realidad de mi cronología Y ME DI CUENTA QUE ESTOY EN EL UMBRAL DE LOS AÑOS DORADOS.

Mis padres ya no están y mis hijos ya son            hombres jóvenes que se preparan para enfrentar la vida por sí mismos. Siento que mi posición y mi propósito en la vida están cambiando radicalmente. Miro a los bebés y la abuela que llevo dentro me hace cosquillas en el corazón. Se siente algo así como una transpiración tan orgánica! Definitivamente estoy preparada! Hay algo que se me ha hecho evidente y es que no hay punto de retorno. Esto es una realidad para todos nosotros, pero hasta cierto punto no se nos orienta para estar alerta a esta realidad. No se supone que deberíamos estar alerta. Hace poco me di cuenta que estoy ahora más cerca de mi muerte que de mi nacimiento y que la tierra bajo mis pies va cambiando de la forma más exactamente apropiada para este hecho inmutable. Pero,¡hay tanto que no sé! Cuando me falta conocimiento extraño a mi madre profundamente.

¿Quienes son mis guías?
Àvia Joana
El retrato premiado de una amiga de toda la vida, Aleah Chapolin. En ella veo la personificación de la fortaleza en una figura desvalida y aceptante.
Hace como cinco años, sin haber tomado una decisión consciente, empecé mi búsqueda de progenitoras mayores. Dejé de estudiar hombres y empecé a rastrear a las abuelas. Fui a rezar con las 13 abuelas indígenas, pasé un otoño de lluvias torrenciales con Joanna Macy. Me sentaba casi inmóvil observando cada movimiento, cada impulso, cada aliento de estas fantásticas ancianas.¿Qué hacían? ¿Qué las impulsaba?¿A qué le temen y a qué ya no le temen? En mi vida diaria me siento atraída por la energía tan especial de las mujeres mayores que me rodean....

Al sumergirme en ese arroyo engañosamente profundo y descorazonadoramente cauteloso, siento como si estuviese irrigando un secano dentro de mi propia tierra. Tierra que ha sido condenada como inhabitable por mi cultura. Vivimos en una cultura aterrorizada por la vejez, una cultura donde casi no existen las mujeres mayores que estén significativamente vigentes, que sean respetadas y que se hagan cargo de su ancianidad. Miro a mi alrededor y me encuentro con que demasiadas de mis hermanas mayores han aprendido a jugar este juego--estar siempre un paso adelante del brutal, pero hermoso proceso del envejecimiento--y usan productos químicos, cirugías y ropas que no le hacen bien ni a sus siluetas ni a las necesidades de sus cuerpos que están envejeciendo. Imaginan que al aprender como moverse dentro del laberinto de expectativas externas respecto a cómo debemos lucir y basando su valor humano en la habilidad para permanecer jóvenes y seductoras, adquirirán cierto grado de estatus social..A veces siento que me muevo entre traidoras.
Eulàlia Pàmies

Mi corazón se rompe al observar a muchas de mis hermanas mayores evitando a toda costa nuestra posibilidad de adueñarnos de nuestra ancianidad y nuestra sabiduría y de esta manera volvernos intimidantes para las no-iniciadas. Tal vez es el momento de dejar de preocuparnos por si les parecemos o no atractivas a los otros, permitiéndonos así dar respuesta a preguntas mucho más importantes, como ¿hemos vivido vidas relevantes como entusiastas amantes y sirvientes de este mundo?¿Hemos desarrollado cuidadosamente nuestras habilidades como amantes en cuerpo y alma y encontrado la forma valiente y decidida de expresar nuestra gratitud y nuestros deseos? Y ¿hemos confiado en que aquí, en este lugar, nos transformaríamos en la más hermosa versión de nosotras mismas?

¿Qué apariencia tienen los rostros y los cuerpos de las mujeres que son entusiastas amantes y sirvientes de este mundo?¿Qué nos parece aceptar la idea de que con cada nuevo nivel de sabiduría nos llega una nueva arruga, un dolor a los huesos, una necesaria lentitud y una conversación más profunda con la muerte?
Recientemente percibí que las fotos de mi persona no coinciden con la imagen que tengo de mí misma. Que aún sigo imaginándome como era a los cuarenta años. Miré una foto que me tomó el "Earthquake Man" (el hombre terremoto) en el desierto y no me reconocí. Quise alejarme y dije "esa foto me asusta, veo a una mujer vieja." Él respondió sin darle importancia,"Hmmm, eso no es lo que yo veo. Yo veo a una hermosa mujer."
Autor desconocido

Estoy determinada a no hacer de mi edad una enemiga. Ella llega con profunda tristeza porque ¿cómo podría alguna vez decir que he terminado con este mundo y que estoy preparada para abandonar sus árboles y sus pájaros, el dulce aliento de mis hijos y el de los hijos suyos, las puestas de sol y las últimas fresas del otoño? Bien, está perfecto terminar de esta manera ya que las últimas fresas del otoño tienen un sabor más intenso, compuesto por la inocencia de la primavera y aguzado por las primeras heladas del otoño y por el último aliento que pide de todo ya que no hay vuelta atrás.

Sé que a los 47 años estoy aún lejos de ese momento, pero atravesé recientemente un umbral al tomar conciencia de que mi labor como mujer está mudando. Mi definición de la belleza se ha refinado y profundizado. La necesidad de sentir mi ser responde a una mayor reflexión sobre mi propio valor y mi propósito. Temerosamente busco mi camino mirando hacia adentro mío y hacia atrás, mientras continúo mirando hacia adelante.

Texto:  Christiane Pelmas

Traducción: Gabriela Goycoolea


2 comentaris:

Anònim ha dit...

Magnífico texto de una mujer que es muy sabia, ya a los 47!!! Felicidades y gracias por hacérnoslo disfrutar en castellano

Anupama ha dit...

Sento que aquestes paraules, les teves i les da la Christiane, ressonen dins meu, de fet jo penso i dic el mateix…, i afegeixo una reflexió, visc en un mon on les reunions més interessants, els cursos que em sedueixen, les conferències que vull escoltar…, a tot arreu bàsicament sols trobo dones, està clar que des de ja fa un temps, és el nostre moment, ara, la majoria de les vegades, els escriptors, conferenciats, i 'gurus' en general, son homes, i em demano perquè.
Tinc la sensació que aquest prototipus de dona seductora i eternament jove és un producte més que la societat patriarcal em vol vendre, i no sempre és fàcil defugir de la temptació, totes ho sabem així dons m'apunto al comentari de la Chrisitane, cerquem referents femenins i segur que no ens penedirem.
Gràcies per la teva tasca.

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